En VadeQuimica, como conocedores de productos químicos, hemos ordenado los diferentes sistemas para mantener el agua de su piscina en perfectas condiciones para el baño sea cual sea la época del año.
Los profesionales del mantenimiento de piscinas comunitarias tienen como principal objetivo la “desinfección del agua” para que esté limpia y sana. El cloro es el producto más usado (en pastillas, granulado o líquido) pero no necesariamente es el mejor ni el más conveniente en todos los casos. Por ello les mostramos 3 diferentes alternativas para desinfectar el agua de la piscina:
El Oxígeno líquido es un producto a base de Peróxido de Hidrógeno (comúnmente, Agua Oxigenada). Eso sí, con unas características de concentración y pureza diferente al agua oxigenada de farmacia.
El Oxígeno líquido deja el agua limpia, sana y transparente de una forma muy ecológica. Actúa descomponiéndose en agua y oxígeno y es esta molécula de oxígeno que se libera la que tiene el poder desinfectante. El Oxígeno líquido no deja olor, no irrita la piel ni los ojos, no reseca el pelo, etc. Es un producto que no contiene cloro y por lo tanto tampoco va depositando en el agua sus molestos derivados: ácido cianúrico, cloro no útil, etc.
El único inconveniente del uso del Oxígeno líquido es que es un producto volátil, de efecto rápido y no duradero. Por lo tanto, hay que dosificarlo lo más regularmente posible (cada dos días como mucho) por lo que es ideal para ser usado con un dosificador automático.
Es un producto equivalente al Cloro pero que tienen sus propias características. Por un lado, no tiene el olor característico del cloro. Por otro, sus derivados (bromaminas) no disminuyen su poder desinfectante (lo que sí hacen las cloraminas con el cloro).
Por todo ello, el Bromo es ideal para piscinas cerradas, con el agua más caliente, o directamente para spas, jacuzzis, etc., donde el uso del cloro sería incómodo e ineficiente. Por supuesto, también se puede usar en una piscina normal, abierta, al aire libre.
La sal es Cloruro sódico y puede generar por sí misma cloro a través de la electrólisis. Por ello, existe el sistema llamado de Cloración salina por el cual, a partir de un aparato de electrólisis salina y vertiendo sal en el agua, se genera de manera continuada cloro para mantener en perfectas condiciones el agua de la piscina.
Es muy cómo de usar ya que (sin evaporación significativa) prácticamente no hay que verter sal más que al principio de uso de esta forma de mantenimiento.
No se convierte en una piscina de agua salada. El agua tiene una proporción de sal unas 10 veces inferior al agua marina aunque es un agua que se nota diferente, tiene un cierto gusto salado. Hay quien dice que es hasta mejor para el cuerpo y su tonificación.
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Estamos de acuerdo en que el agua de la piscina ha de estar sana, limpia, transparente, para disfrutar al máximo de un buen y relajante baño.
Esto lo conseguimos con el sistema de desinfección del agua que hayamos elegido.
Pero, además, necesitamos otros accesorios, que nos pueden ayudar a hacernos la vida más fácil.
En el agua se depositan hojas, algunos bichitos, ramas, etc. Tenemos que recoger esos elementos no deseables. Una pértiga telescópica y un recoge hojas con red nos permitirá hacerlo cómodamente, alcanzando todos los puntos de la superficie del agua.
¿Y el suelo y las paredes que a veces tienen polvo, alguna macha, incluso algas?
Hay diferentes posibilidades, desde lo fácil a lo muy fácil:
Sabemos que aplicamos productos al agua para que esté limpia y sana. Sabemos que el agua ha de tener un pH correcto, un nivel de cloro correcto, además de otros parámetros como alcalinidad, cal, etc. ¿Cómo medimos todo esto de una manera fácil?
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